¿Por qué un psicológo?

El psicólogo es el profesional especializado en comportamiento humano. Es decir, tiene el conocimiento para poder evaluar de dónde viene lo que hacemos (sin olvidar que lo que hacemos es PENSAR – SENTIR – HACER),  por qué se mantienen esos comportamientos a pesar de que nos lo hagan pasar mal y quizá queramos pararlos, y sobre todo, qué podemos hacer para modificarlos. 

¿Por qué dentro de un centro de nutrición?

Porque queremos que consigas tu objetivo. Seguro que has escuchado el tan utilizado “mens sana in corpore sano” y el trabajo coordinado entre dietistas-nutricionistas, psicólogo y entrador personal garantiza poder abordar la salud desde una perspectiva integral facilitando que cada persona trabaje y se apoye en el ámbito que le pueda ser más útil.

¿En qué consiste exactamente?

La psicóloga trabaja con la información que tú le das, por eso es importante crear un clima de confianza. A través de las primeras sesiones se elabora una “radiografía” de qué y por qué es conveniente abordar aspectos que se salen de la pauta dietética. Es posible que tengas problemas en la gestión de emociones y de la ansiedad, o en la organización de los horarios y las comidas, quizá sea cuestión de que no te gusta tu imagen corporal y no terminas de sentir confianza en ti, o que has intentando en múltiples ocasiones establecer una rutina de ejercicio pero no llegas a mantenerla nunca, incluso que tus habilidades con el resto de personas o situaciones te generan malestar pero no sabes cómo gestionarlo mejor, y, al final, cualquier aspecto de los comentados y otros tantos más acaban provocando una relación anómala o insana con la comida.

Cuando se tiene toda esta información se elaboran unos objetivos consensuados y se empieza a trabajar en ello. Se explican conceptos sobre cómo aprendemos, qué pasa y por qué tenemos algunas conductas a pesar de que nos puedan estar haciendo daño, o cómo funciona el “hambre emocional”.

También se aprende a analizar qué pasa y por qué con nuestras emociones, pensamientos y conductas, técnicas de relajación, manejo de pensamientos y de emociones, autocuidado, aprender a identificar situaciones de malestar que provocan comer sin control, técnicas para aprender a gestionarlas de una forma más satisfactoria para tí y un largo etcétera, según el caso.

El objetivo de la psicología siempre es proporcionarte las estrategias y herramientas personales para que puedas resolver los focos de malestar o malos hábitos de forma autónoma e independiente, por este motivo a medida que las vas adquiriendo, las sesiones se van espaciando en el tiempo con el claro objetivo de  tener autonomía y que las tengas incorporadas a tu vida y a tu conocimiento para siempre.